lunes, 18 de abril de 2011

Los títeres: artistas incomprendidos

Los títeres, esas pequeñas figuras o muñecos que se manejan de forma tal que pareciera que tienen vida propia, suelen causarnos distintas reacciones que van desde un temor irracional (pupafobia) hasta la total hilaridad. Quizas su magia se deba a que estos personajes parecieran ser conscientes de que les observamos al actuar pues, aunque los hay de animales y objetos, son los de aspecto humano los que a menudo nos hacen recordarnos demasiado a nosotros mismos.

Originalmente concebidos de forma ritual y anteriores al teatro, los títeres constituyen todo un arte que muchas veces menospreciamos, la elaboración de los más sofisticados y sobre todo, la dificultad inherente a su manejo son toda una disciplina.

Aunque hay de distintos tipos y materiales personalmente me causan fascinación las marionetas de hilo que permiten una amplia variedad de movimientos que un buen titiritero convierte en auténticas piezas de arte escénico, muchos de estos artistas por cierto, se ganan la vida en las calles alegrándonos con sus representaciones, en esta muy breve recopilacion tenemos varios bailarines como

Un esqueleto muy prendido:

o un ratón muy agradecido:



También encontramos un pianista de época (graciosísimo):


Y al cuarteto de Liverpool en una de las mejores interpretaciones de Day Tripper de todos los tiempos:



Y aunque hay algunos títeres que tristemente no estuvieron de acuerdo con su condición, en general alegrémonos de que estos artístas les divierte hacernos disfrutar de lo bueno de la vida: