jueves, 31 de marzo de 2011

Superhéroes mexicanos: Hombre Man

Escribir sobre superhéroes mexicanos podria parecer el equivalente a hablar sobre lo que se le unta al queso (es decir nada) habida cuenta de que muchas veces pensamos que éstos son prácticamente inexistentes y que sólo se limitarían al ya conocido mundialmente Chapulín Colorado y en menor medida al Santo y a Kalimán, sin embargo, y rascándole un poquito, nos daríamos cuenta de que contamos con una amplia variedad de tan extraordinarios personajes (de nuevo, muchas veces es un extranjero el que nos da más información sobre México que nosotros mismos).

Personalmente, además de los mencionados, aun tengo en mi memoria a Chanoc y a Los Supersabios por algunos cómics viejísimos de mi padre, pero hablando más para acá sólo atino a mencionar a 3 contemporáneos: El cerdotado, El Santos (inspirado en el Santo aunque no apto para las "buenas conciencias") y el motivo de este post:  Hombre Man, El Hombre Hombre.

"Machito con los hombres, cumplidor con las  mujeres, tierno con las niñas así es Hombre Man: El Hombre HOMBRE", así reza el eslogan que nos presenta al único superhéroe tercermundista que utiliza su ingenio y su muy original y mexicana forma de resolver las más angustiosas  y peligrosas situaciones a las que un superhéroe tiene que enfrentar en un país tan complejo y peligroso como México: usar las mismas técnicas que la delincuencia común y organizada (léase mafias cárteles del narco, secuestradores, policias, cámaras legislativas y funcionarios gubernamentales) utiliza contra nosotros todos los días.

Como todo superhéroe que se respete Hombre Man  tiene una personalidad secreta, su nombre real es Aldegundo Menchaca, acordeonista del aclamado conjunto grupero "Los pasteles Azules", generalmente en los primeros números el comisionado (el jefe de la policía, que originalmente era gordo y posteriormente adelgazó o lo cambiaron por uno flaco) le llamaba mediante un "bipazo" aunque posteriormente Hombre Man se modernizó y es más frecuente que reciba el mensaje en su celular a fin de informarse de la peligrosa misión que ha de enfrentar. Las misiones pueden ocurrir en cualquier lugar del mundo aunque suele ser Caosópolis (hipotetica ciudad que recuerda a una capital de un país de todos conocido) donde más acción se lleva a cabo.

Hombre Man suele vestir unos shorts tricolores (originalmente eran tipo turista gringo, con dibujos de estrellitas), capa roja, playera blanca con la inconfundible "H" en la parte media, un pequeño antifaz y un característico sombrero que recuerda al usado por los tzotziles chamula (ignoro si Patricio, el creador de Hombre Man se inspiró en ellos).

Hombre Man se desplaza en su vocho ataviado con sus colores y siempre carga al menos una pistola en su cinto, aunque sabe manejar armas de alto calibre, aviones (en un eposiodio una aeronave con sus colores y escudo salió a escena), grandas y, si es necesario, bombas atómicas, artilugios que suele conseguir en Tepito.

Sin embargo su mejor arma es su extraordinario ingenio, el cual ha utilizado para resolver todo tipo de problemas: desde devolver a México el dinero que los suizos embargaron a Raúl Salinas de Gortari (cortando los tompiates del embajador), detener los secuestros de parte de los propios comandantes de la policía hasta acabar, en un memorable capítulo, con un Huachinango gigante, producto de la radiación de Laguna Verde (en este caso con agua potable) que amenazaba con destruir el puerto.

A Hombre Man podemos disfrutarlo en el Chamuco, en el blog de Patricio y ocasionalmente en algún video.